De Martino

De Martino es reconocida como la Primera Viña de Carbono Neutro de Latinoamérica

Cambios significativos en la manera de producir vinos y la implementación de  diversas medidas, posibilitaron este importante logro que además les permite ser los sextos en el mundo en obtener esta certificación.

Luego de numerosas iniciativas orientadas a promover la sustentabilidad y el cuidado del medioambiente, De Martino se convierte en la primera viña de Carbono Neutro de Latinoamérica y la sexta del mundo. Esto, tras recibir la certificación oficial de la australiana Carbon Reduction Institute.

Enfocando todos sus esfuerzos en la implementación de medidas proactivas para reducir las emisiones de carbono y apoyando proyectos de terceros orientados a disminuir dichas emisiones, la prestigiosa Viña de Isla De Maipo logró este importante aporte para el medioambiente. En la práctica, ser Carbono Neutro significa que todas las emisiones de carbono que generan sus operaciones, considerando la cadena de producción completa, son compensadas. Esto incluye el impacto medioambiental de principio a fin, incorporando toda la cadena de abastecimiento, desde los viñedos, el empaque y transporte, hasta la eliminación del envase por parte del consumidor final.

Lograr que todos los Gases de Efecto Invernadero (GEI) lleguen a cero no es una tarea fácil de lograr, sino que requiere de grandes esfuerzos como los realizados por esta viña. A comienzos del año en curso comenzarán a comprar bonos de carbono, los que compensan el remanente de emisiones que queda luego de aplicar las prácticas de reducción. El dinero de esta transacción ayuda a financiar medidas de reducción de CO2 en Nueva Zelanda.

Para Marco Antonio De Martino, encargado de sustentabilidad de la viña, este importante logro “se condice con ser líderes, y De Martino siempre ha sido líder tanto en la calidad de los vinos como en la investigación y descubrimiento de terroirs y también en sustentabilidad. Y en este sentido, el paso lógico era ser Carbono Neutro para culminar un proceso que ya lleva más de diez años y que nos convierte en la viña más sustentable de Chile”.

En 2008, Viña De Martino comenzó una auditoria llevada a cabo por el Carbon Reduction Institute, que midió las emisiones de GEI de todos los procesos de la viña, pudiendo establecer cuál era su huella de carbono. Según Marco Antonio, esta auditoría los ayudó a darse cuenta de las “áreas en que generábamos más emisiones de carbono, pero al mismo tiempo comenzamos a implementar medidas enfocadas a reducir esas emisiones y maximizar los recursos”.

 

Con el certificado de Carbono Neutro, el objetivo para este año es incorporar nuevas prácticas proactivas enfocadas al control de agua y una mayor eficiencia energética. Así, cuando la viña vuelva a ser auditada a mediados de año, su huella de carbono se haya reducido aún más y tengan que comprar menos bonos de carbono.

 

Medidas adoptadas por De Martino para reducir la huella de Carbono

En 1997, cuando se concretó la conversión orgánica de sus viñedos ubicados en Isla de Maipo, la viña enfocó sus esfuerzos en el cuidado del medioambiente. Son 300 hectáreas manejadas de acuerdo a estrictos estándares establecidos por la certificadora alemana BCS ÖKO-Garantie, que convierte a estos viñedos en el paño orgánico más extenso de Chile y a De Martino en el segundo mayor productor de vinos orgánicos de nuestro país.

Paralelamente, la bodega estandarizó las prácticas de sus procesos de producción a nivel internacional con la norma ISO 14001 (International Standards Organization) que regula la calidad ambiental, y en los años sucesivos se acumularon medidas proactivas para reducir el consumo energético y el uso del agua. En este sentido destaca la Planta de Tratamiento de Residuos Líquidos inaugurada en 2006, un proyecto que fue certificado por las Naciones Unidas y que permitió a De Martino ser la primera viña en el mundo en poder transar bonos de carbono.

De 2008 a 2009 se redujo el consumo energético en un 20% optando por el envasado diurno y maquinaria más eficiente y se disminuyó el consumo de agua de riego en un 18% y el agua utilizada para distintos procesos con nuevos equipos de lavado para su control y uso eficiente. También bajó el uso de químicos desde la conversión orgánica en un 80%, y se comenzó a nutrir los viñedos orgánicos con compost provenientes de los residuos orgánicos, que generaron una reducción de CO2 a un séptimo.

Otras medidas fueron adoptadas en el packaging. El peso de las botellas se redujo en 9% mientras que el 35% de éstas proviene de material reciclado. Las etiquetas son recicladas y con bajo contenido de tinta. Las cajas, por su parte, también han bajado su peso y se elaboran a partir de material reciclado. El transporte y el marketing también se contempló, e incluso los viajes del equipo comercial fueron auditados y sus emisiones reducidas a cero.